LA DORADA MEDIOCRIDAD

 

 

QUINTO HORACIO FLACO (65 a.C.-8 a.C.)

 

Más dichoso vivirás, Licinio,
no desafiando a todas horas los peligros de alta mar,
ni, por horror a las tempestades,
acercándote demasiado a la peligrosa costa.

El que se contenta con su dorada medianía
no padece intranquilo las miserias de un techo que se desmorona,
ni habita palacios fastuosos que despierten la envidia.

El alto pino es con más frecuencia sacudido por los vientos,
las torres elevadas se desploman con mayor estruendo,
y los rayos del cielo hieren las cumbres de los montes.

El ánimo bien preparado espera cambios cuando le acosa la adversidad,
y teme si le sonríe la fortuna.
Júpiter envía los crudos inviernos y Júpiter los ahuyenta. Seguir leyendo “LA DORADA MEDIOCRIDAD”

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LA CARTA DE LOPE DE AGUIRRE A FELIPE II

 

Lope de Aguirre (1511/16-1561)

 

“Era vicioso , lujurioso, glotón; tomábase muchas veces de vino. Era mal cristiano, y aún hereje luterano, o peor; pues hacía y decía las cosas que hemos dicho atrás, que era matar clérigos,  frailes, mujeres y hombres inocentes sin culpa  y sin dejarlos confesar, aunque ellos lo pidiesen. Nunca supo decir ni dijo bien de nadie, ni aún de sus amigos; era infamador de todos, no hay algún vicio que en su persona no se hallase.”
(Una descripción de Lope de Aguirre: la del cronista Francisco Vázquez en su Jornada de Omagua y Dorado)

 

 

De los primeros años de vida del violento y polémico Lope de Aguirre, (Oñate, Guipúzcoa, entre 1511-16 – Barquisimeto, Venezuela, 1561), no se sabe prácticamente nada, hasta que pasó a Perú hacia 1536 y participó en su conquista y colonización. Intervino en los enfrentamientos entre Pizarro y Almagro, del lado pizarrista. De estas batallas a Aguirre le quedó una cojera para el resto de su vida, producto de una herida en el pie.

Perseguido por la justicia por asesinar a un juez que, sin considerar su condición de hidalgo, le condenó a azotes públicos por contravenir las leyes protectoras de los indios (1551), se acogió en 1554 a una amnistía.

En 1560 se embarcó en la expedición capitaneada por Pedro de Ursúa con numerosa hueste, por, entre otros, los ríos Marañón (del que tomaron el nombre de marañones) y Amazonas en busca de las legendarias riquezas de El Dorado.  En el transcurso de la expedición Aguirre tuvo un protagonismo principal en el asesinato de Ursúa, posteriormente de su sucesor Fernando de Guzmán y seguidores (22.05.1561, La Matanza) y muchos más expedicionarios, para hacerse y mantenerse en el mando. El mismo Aguirre lo relata en su carta al rey de España (ver abajo).

Tras alcanzar el océano Atlántico por el río Orinoco (aunque se baraja la posibilidad de que siguieran la ruta de Francisco Orellana, accediendo al océano tras descender por el Amazonas para subir, costeando, hasta la actual Venezuela), Aguirre conquista y saquea la isla Margarita, procediendo a más asesinatos para evitar traiciones. Desde allí, y tras cometer toda clase de tropelías, llega a Valencia donde escribe y envía su famosa carta (agosto de 1561) al rey de España, Felipe II.

Posible ruta de la expedición de los Marañones.

 

Llegados a Barquisemeto, los marañones desertan ante la presencia de las tropas del gobernador y Lope de Aguirre es muerto por sus propios compañeros  (27.10.1561), no sin antes matar a su propia hija Elvira, que le había acompañado en todo el viaje, pues “mejor era que habiendo él de morir no quedase ella viva para ser puta de todos”. Fue decapitado y su cuerpo descuartizado.

Gonzalo de Zúñiga, en su Crónica. describe así su muerte:

“Le tiraron a un tiempo tres arcabuzazos, de los cuales le acertó el uno en un muslo, de que cayó de rodillas diciendo con un ánimo terrible: “No me habéis hecho nada”. Luego acudieron otros dos de los suyos propios y segundaron con otros arcabuzazos, con los cuales le dieron en el cuerpo, diciendo el tirano: “esta vez sí”. Seguir leyendo “LA CARTA DE LOPE DE AGUIRRE A FELIPE II”

LIBROS Y FANÁTICOS

quema pública de libros
Quema de libros en Beberplatz (Berlín), en 1933.

Dejad de prender fuego a pergaminos y papeles,

y mostrad vuestra ciencia para que se vea quién es el que sabe.

Y es que aunque queméis el papel
nunca quemaréis lo que contiene,
puesto que en mi interior lo llevo,
viaja siempre conmigo cuando cabalgo,
conmigo duerme cuando descanso,
y en mi tumba será enterrado luego.

Abu Muhammad Ali Ibn Hazm (994-1064)
(Traducción de José Miguel Puerta Vílchez)


Fanáticos y libros no se llevan bien, nunca se han llevado bien. Son como agua y aceite. La visión del mundo de un fanático es estrecha y mezquina; ve la vida con orejeras, en blanco y negro, y además borrosa. Su percepción es simple, esquemática, pautada; lo que se sale de esa pauta, la visión de la diversidad, les genera caos, inseguridad, indignación. Gusta de la certidumbre, la uniformidad, el dogma.

Muchos de ellos ya tiene su libro, el Libro, de cariz religioso o ideológico (aunque, muchas veces, sea difícil la separación de estos conceptos), que interpretan, de manera estricta, como el molde al que todo el mundo se tiene que adaptar, referencia absoluta, compendio de los mandamientos, los dogmas, las verdades absolutas sagradas, catecismo para adoctrinar. Todo lo que se oponga a lo allí dispuesto es malo y merecedor de destrucción. Timeo hominem unius libri. Sí, temamos al hombre de un solo libro.

Los libros, por contra, son diversidad fecunda, son muchas vidas, un universo de vidas multicolores, con infinidad de facetas. Ventanas abiertas a multitud de paisajes. Son dudas, preguntas, sugerencias, posibilidades… Los hay luminosos, libremente bellos, transgresores, abridores de caminos… Son el reflejo de la vida, porque el mundo, la vida, es así: variada, rica, abierta, multiforme…

Avanzamos por las ideas, avanzamos por la libertad de conciencia, por la transgresión, por el atrevimiento a pensar diferente, y de esta manera se abren campos, se ven posibilidades. Y los libros son como palomas mensajeras, cajitas de cristal contenedoras de pensamientos, de puñados de semillas… Seguir leyendo “LIBROS Y FANÁTICOS”

LADY MACBETH

 

Lady Macbeth (Marion Cotillard)

 

William Shakespeare (1564-1616)

 

 

LADY MACBETH:

… ¡ Corred a mí, espíritus propulsores de pensamientos asesinos!… ¡Cambiadme de sexo, y desde los pies a la cabeza llenadme, haced que me desborde de la más implacable crueldad!…. ¡Espesad mi sangre; cerrad en mí todo acceso, todo paso a la piedad, para que ningún escrúpulo compatible con la naturaleza turbe mi propósito feroz, ni se interponga entre el deseo y el golpe! ¡Venid a mis senos maternales y convertid mi leche en hiel, vosotros, genios del crimen, de allí de donde presidáis bajo invisibles sustancias la hora de hacer mal! ¡Baja, horrenda noche, y envuélvete como un palio en la más espesa humareda del infierno! ¡Que mi agudo puñal oculte la herida que va a abrir, y que el cielo, espiándome a través de la cobertura de las tinieblas, no pueda gritarme: “¡Basta, basta!”

 

LA TRAGEDIA DE MACBETH, Acto I, Escena II

 

 

 

 

William SHAKESPEARE

 

“VIENTOS DEL PUEBLO”, HIMNO DE ESPAÑA

 

 

Miguel Hernández Gilabert (1910-1942)

 

(Hoy, 30 de octubre, hace 107 años que nació Miguel Hernández. “Vientos del pueblo” es un retrato de España: única y diversa.)

 

 

VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba. Seguir leyendo ““VIENTOS DEL PUEBLO”, HIMNO DE ESPAÑA”