LIBROS Y FANÁTICOS

quema pública de libros
Quema de libros en Beberplatz (Berlín), en 1933.

Dejad de prender fuego a pergaminos y papeles,

y mostrad vuestra ciencia para que se vea quién es el que sabe.

Y es que aunque queméis el papel
nunca quemaréis lo que contiene,
puesto que en mi interior lo llevo,
viaja siempre conmigo cuando cabalgo,
conmigo duerme cuando descanso,
y en mi tumba será enterrado luego.

Abu Muhammad Ali Ibn Hazm (994-1064)
(Traducción de José Miguel Puerta Vílchez)


Fanáticos y libros no se llevan bien, nunca se han llevado bien. Son como agua y aceite. La visión del mundo de un fanático es estrecha y mezquina; ve la vida con orejeras, en blanco y negro, y además borrosa. Su percepción es simple, esquemática, pautada; lo que se sale de esa pauta, la visión de la diversidad, les genera caos, inseguridad, indignación. Gusta de la certidumbre, la uniformidad, el dogma.

Muchos de ellos ya tiene su libro, el Libro, de cariz religioso o ideológico (aunque, muchas veces, sea difícil la separación de estos conceptos), que interpretan, de manera estricta, como el molde al que todo el mundo se tiene que adaptar, referencia absoluta, compendio de los mandamientos, los dogmas, las verdades absolutas sagradas, catecismo para adoctrinar. Todo lo que se oponga a lo allí dispuesto es malo y merecedor de destrucción. Timeo hominem unius libri. Sí, temamos al hombre de un solo libro.

Los libros, por contra, son diversidad fecunda, son muchas vidas, un universo de vidas multicolores, con infinidad de facetas. Ventanas abiertas a multitud de paisajes. Son dudas, preguntas, sugerencias, posibilidades… Los hay luminosos, libremente bellos, transgresores, abridores de caminos… Son el reflejo de la vida, porque el mundo, la vida, es así: variada, rica, abierta, multiforme…

Avanzamos por las ideas, avanzamos por la libertad de conciencia, por la transgresión, por el atrevimiento a pensar diferente, y de esta manera se abren campos, se ven posibilidades. Y los libros son como palomas mensajeras, cajitas de cristal contenedoras de pensamientos, de puñados de semillas… Seguir leyendo “LIBROS Y FANÁTICOS”

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NACIONALISMO

 

 

(De Joaquín García Abellán, “Chipola”, periodista gráfico)

 

El nacionalismo es la extraña creencia de que un país es mejor que otro por virtud del hecho de que naciste ahí.
George Bernard Shaw

 

Patriotismo es cuando el amor por tu propio pueblo es lo primero; nacionalismo, cuando el odio por los demás pueblos es lo primero.
Charles de Gaulle

 

El nacionalismo es sed de poder mitigada con autoengaño. Todo nacionalista es capaz de incurrir en la deshonestidad más flagrante, pero, al ser consciente de que está al servicio de algo más grande que él mismo, también tiene la certeza inquebrantable de estar en lo cierto.
George Orwell

 

La ideología del siglo XXI debe ser el humanismo global, pero tiene dos peligrosos enemigos: el nacionalismo y el fundamentalismo religioso.
Ryszard Kapuscinski.

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¿AÚN NO HAS LEÍDO EL QUIJOTE?

 

 

Don Quijote y Sancho (Pablo Picasso)

 

“- Ahora digo – dijo Don Quijote- que (…) así debe ser mi historia, que tendrá necesidad de comento para entenderla.
– Eso no -respondió Sansón- porque es tan clara, que no hay cosa que dificultar en ella: los niños la manosean, los mozos la leen, los hombres la entienden y los viejos la celebran.”

Miguel de Cervantes Saavedra.
DON QUIJOTE DE LA MANCHA (II, 3)

 

Los que tenemos el castellano como lengua materna podemos sentirnos orgullosos  de que en ella se haya escrito una de las mayores obras literarias de todos los tiempos. Y, más importante, podemos disfrutar de la ventaja de acceder, con más facilidad, a su lectura y entendimiento. Otros han tenido que aprenderla para poder hacerlo; así, el escritor ruso Aleksandr Pushkin aprendió el castellano para poder leer, sin mediar traducción, el Quijote.  Una obra literaria hay que leerla en su lengua original, si se quiere entender con plenitud.

No obstante este privilegio, si se preguntara a los hablantes del castellano si han leído el Quijote completo, mucho me temo que las respuestas afirmativas no serían mayoritarias.

En este tiempo de prisas, búsqueda de lo práctico, en el que los medios tecnológicos nos dan las cosas de manera instantánea y sin esfuerzo, leer el Quijote puede representar para algunos un esfuerzo inútil y un tiempo desaprovechado. 

¿Merece un esfuerzo el Quijote? ¿Merece una oportunidad?

Para muchos, los personajes de Don Quijote y Sancho son entrañables, únicos, algo diferente a todo. Sí, también Sancho, muchas veces más protagonista que su amo; sin el escudero la obra no se entendería. Al respecto, Orson Welles opinaba: “El gran mito es don Quijote, pero Sancho es el gran personaje. Es maravilloso, un personaje maravilloso.”
 Por si pueden servir de ayuda para que alguien se asome a este mundo encantado, desengañado, tierno…, a continuación se incluyen algunas “invitaciones para la lectura del clásico castellano:
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LIBERTAD (homenaje a Paul Eluard)

 

 

libertad-caminos

 

 

En las puertas de las iglesias
en la ira de las mujeres
en las banderas manipuladas
yo escribo tu nombre.

En las hogueras de libros
en la palabra no
en todas las transgresiones
yo escribo tu nombre.

En la frente de los catequistas
en sotanas y uniformes
en fronteras y censuras
yo escribo tu nombre.

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ANATEMAS

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Decreto de excomunión contra Baruch Spinoza

“Maldito sea de día y maldito sea de noche; maldito sea cuando se acuesta y maldito sea cuando se levanta; maldito sea cuando sale y maldito sea cuando regresa. Que el Señor no lo perdone.”
(Decreto de excomunión contra Baruch Spinoza)

 

Las tres principales religiones monoteístas lo son de libro y de teólogos. Ya Tomás de Aquino parece ser que dijo eso de “Temo al hombre de un solo libro”. Aunque las interpretaciones de la frase difieren, hay quien piensa que se refería a las personas que guían su existencia entera por lo escrito en un libro, por ejemplo la Biblia o el Corán, sin atender a mucho más (de paso, tampoco conviene olvidarse que, como teólogo, el propio Santo Tomás dedicó gran parte de su vida al estudio de la Biblia; de todas maneras, fuera suya o no, la frase merece reflexión).

Nada que objetar a los que así piensan; pues tambien hay quienes piensan que la libertad de conciencia debe ser respetada. No obstante, los hay no se conforman con eso, sino que pretenden reconducir las vidas de los descarriados que no ajustan sus creencias o su conducta a lo allí escrito. Y no solo a lo escrito en esos libros, sino a las interpretaciones de las escrituras hechas por los teólogos o la jerarquía, que son los que tienen la patente de la interpretación, concedida en exclusiva por Dios. Da lo mismo que los descarriados quieran o no reformarse, eso no importa, pues los justos han decidido que nadie puede dejar de cumplir los preceptos o se debe desviar o contradecir la verdades incontrovertibles de las que son depositarios por voluntad divina. La discrepancia, pues, no se admite mucho: o te dejas salvar o atente a las consecuencias.

Esta actitud está bien representada en el comienzo de la censura/expulsión, emitida por la comunidad judía de Ámsterdan, contra el filósofo sefardí Baruch Spinoza (1632-1677):

“Los dirigentes de la comunidad ponen en su conocimiento que desde hace mucho tenían noticia de las equivocadas opiniones y errónea conducta de Baruch de Spinoza y por diversos medios y advertencias han tratado de apartarlo del mal camino. Como no obtuvieran ningún resultado y como, por el contrario, las horribles herejías que practicaba y enseñaba, lo mismo que su inaudita conducta fueran en aumento, resolvieron de acuerdo con el rabino, en presencia de testigos fehacientes y del nombrado Spinoza, que éste fuera excomulgado y expulsado del pueblo de Israel, según el siguiente decreto de excomunión:” Seguir leyendo “ANATEMAS”