POLÍTICOS SELECTOS

 

Que el hombre es animal político
desde Aristóteles se sabe,
aunque nada dijo el sabio
de políticos animales.

Cuando me siento, y con pausa
me pongo a considerar
en manos de quien estamos,
hasta sudores me dan.

Si no fuera porque soy
persona tan descreída
hasta por creer creería
en la providencia divina.

Si no existiera tal cosa
no se podría explicar
que este país sobreviva
a tanta mediocridad.

No todos son, ¡Dios me libre!,
obtusos o corrompidos,
Dios aprieta, no ahoga,
aunque aquí falta poquito.

Algunos casos precisan
una atención especial,
y si aquí se los consigna
no lo tomarán a mal. Seguir leyendo “POLÍTICOS SELECTOS”

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MUJER

Las mujeres cállense en las asambleas; que no les está permitido tomar la palabra; antes bien, estén sumisas como también la Ley lo dice. Si quieren aprender algo, pregúntenlo a sus propios maridos en casa; pues es indecoroso que la mujer hable en la asamblea. 
BIBLIA DE JERUSALÉN. Primera epístola a los Corintios 14: 34-35

Yahvé dijo a Moisés: Di esto a los israelitas: Cuando una mujer quede embarazada y tenga un hijo varón, quedará impura durante siete días (…) Si da a luz una niña, será impura durante dos semanas…
BIBLIA DE JERUSALÉN. Levítico 12

Pero aquellas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, no os acostéis con ellas, pegadles; pero si os obedecen, no busquéis ningún medio contra ellas. Allah es siempre Excelso, Grande.
CORÁN. Sura 4:34

Fedra: (…) Mi acción y mi pasión, bien lo veía, eran infames; y a más, sabía que era mujer, ser odiado por todos. 
EURÍPIDES. Hipólito

 

A la Mujer eterna,
a cada mujer de hoy y de siempre.
(hdr)

Mujer,
desde la cuna del tiempo ya surtes
de un inclemente venero de quebrantos,
y como agua sencilla y triste te despeñas
a la certidumbre del golpe y la mancilla. 

Por el incesante sendero te acompañan
ya el rumoroso rodar del lamento,
ya el agudo punzón del alarido,
siempre el acerbo amargor de la retama.

 


El tiempo, preñado de zozobras, te condena.

Hoy, este amanecer, como todos,
para ti alborean el temor y la desdicha
para ti se crispan el gesto y la palabra.

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TEÓLOGOS, ESPECIALISTAS EN DIOS

San Pablo. El Greco.

Si Dios fuera lo suficientemente pequeño como para ser entendido, entonces no sería lo suficientemente grande como para ser adorado.
Evelyn Underhill (1875-1941)


Un teólogo es algo así como un teórico de la divinidad, un especialista en Dios. Es una ocupación fronteriza entre lo sublime y lo absurdo, según se considere. Su quehacer es meritorio, pues intentar meter a Dios en la estrechez de la mente humana, sin contaminarlo de su miseria, debe ser más bien difícil. Algunos teólogos, eminencias grises de las religiones e iglesias, procuran a éstas grandes servicios. Otros son bastante críticos con la jerarquía y la doctrina oficial; estos rebeldes son inmediatamente purgados, apartados de la docencia y de cualquier puesto de alguna influencia. Aunque la mayoría de las religiones tienen teólogos, aquí nos ocupamos de los relacionados con la iglesia católica.

La tarea del teólogo está en íntima vinculación con otros elementos que la sustentan y le dan su razón de ser; tres elementos son de destacar: la iglesia, la Biblia y la fe. Aparte de Dios, claro; pero el que escribe, que obviamente no es teólogo, prefiere dejar en paz al Creador.

La iglesia católica se autoproclama la representante legítima de Dios en este mundo. Este certificado de legitimidad lo obtienen de la interpretación peculiar que hace su teología oficial de determinado pasaje del nuevo testamento (Mateo 16, 18). Algunos teólogos no oficiales afirman que Jesús no fundó ninguna iglesia. De inmediato se entiende que este no es asunto baladí, porque si la iglesia no fuera una sucursal divina buena parte de su  tinglado doctrinal se vendría abajo. La autoridad de la iglesia no es, al parecer, intrínseca; es decir, no viene emanada de sus propias acciones meritorias, lo que movería a los fieles a concedérsela de buen grado; la autoridad la tiene por delegación de Dios, así que no hay más remedio que reconocerla. 

La Biblia es otro de los pilares maestros del cristianismo (también de las otras dos grandes religiones monoteístas); obviamente, para la labor de los teólogos la Biblia es la fuente por excelencia. Hay acuerdo, claro, en que no la escribió Dios, sino simples mortales. ¿Por qué, entonces, se considera que son libros santos, sagrados? Porque son el producto de una revelación de Dios. En la Biblia está todo; como ejemplo ya se ha señalado anteriormente la fundación de la iglesia por Cristo. O casi todo, pero lo que no está y se quiere que esté, pues se deriva del Libro o de su interpretación. Y, ni que decir tiene, según la doctrina católica, que la exclusiva de la interpretación de las escrituras la tiene la iglesia. ¿Y cómo puede saber la iglesia la verdad entre las posibles verdades? Simplemente, porque la iglesia, a la hora de interpretar lo escrito allí, está iluminada por el espíritu santo. Seguir leyendo “TEÓLOGOS, ESPECIALISTAS EN DIOS”

LA DORADA MEDIOCRIDAD

 

 

QUINTO HORACIO FLACO (65 a.C.-8 a.C.)

 

Más dichoso vivirás, Licinio,
no desafiando a todas horas los peligros de alta mar,
ni, por horror a las tempestades,
acercándote demasiado a la peligrosa costa.

El que se contenta con su dorada medianía
no padece intranquilo las miserias de un techo que se desmorona,
ni habita palacios fastuosos que despierten la envidia.

El alto pino es con más frecuencia sacudido por los vientos,
las torres elevadas se desploman con mayor estruendo,
y los rayos del cielo hieren las cumbres de los montes.

El ánimo bien preparado espera cambios cuando le acosa la adversidad,
y teme si le sonríe la fortuna.
Júpiter envía los crudos inviernos y Júpiter los ahuyenta. Seguir leyendo “LA DORADA MEDIOCRIDAD”

LA CARTA DE LOPE DE AGUIRRE A FELIPE II

 

Lope de Aguirre (1511/16-1561)

 

“Era vicioso , lujurioso, glotón; tomábase muchas veces de vino. Era mal cristiano, y aún hereje luterano, o peor; pues hacía y decía las cosas que hemos dicho atrás, que era matar clérigos,  frailes, mujeres y hombres inocentes sin culpa  y sin dejarlos confesar, aunque ellos lo pidiesen. Nunca supo decir ni dijo bien de nadie, ni aún de sus amigos; era infamador de todos, no hay algún vicio que en su persona no se hallase.”
(Una descripción de Lope de Aguirre: la del cronista Francisco Vázquez en su Jornada de Omagua y Dorado)

 

 

De los primeros años de vida del violento y polémico Lope de Aguirre, (Oñate, Guipúzcoa, entre 1511-16 – Barquisimeto, Venezuela, 1561), no se sabe prácticamente nada, hasta que pasó a Perú hacia 1536 y participó en su conquista y colonización. Intervino en los enfrentamientos entre Pizarro y Almagro, del lado pizarrista. De estas batallas a Aguirre le quedó una cojera para el resto de su vida, producto de una herida en el pie.

Perseguido por la justicia por asesinar a un juez que, sin considerar su condición de hidalgo, le condenó a azotes públicos por contravenir las leyes protectoras de los indios (1551), se acogió en 1554 a una amnistía.

En 1560 se embarcó en la expedición capitaneada por Pedro de Ursúa con numerosa hueste, por, entre otros, los ríos Marañón (del que tomaron el nombre de marañones) y Amazonas en busca de las legendarias riquezas de El Dorado.  En el transcurso de la expedición Aguirre tuvo un protagonismo principal en el asesinato de Ursúa, posteriormente de su sucesor Fernando de Guzmán y seguidores (22.05.1561, La Matanza) y muchos más expedicionarios, para hacerse y mantenerse en el mando. El mismo Aguirre lo relata en su carta al rey de España (ver abajo).

Tras alcanzar el océano Atlántico por el río Orinoco (aunque se baraja la posibilidad de que siguieran la ruta de Francisco Orellana, accediendo al océano tras descender por el Amazonas para después subir, costeando, hasta la actual Venezuela), Aguirre conquista y saquea la isla Margarita, procediendo a más asesinatos para evitar traiciones. Desde allí, y tras cometer toda clase de tropelías, llega a Valencia donde escribe y envía su famosa carta (agosto de 1561) al rey de España, Felipe II.

Posible ruta de la expedición de los Marañones.

 

Llegados a Barquisemeto, los marañones desertan ante la presencia de las tropas del gobernador y Lope de Aguirre es muerto por sus propios compañeros  (27.10.1561), no sin antes matar a su propia hija Elvira, que le había acompañado en todo el viaje, pues “mejor era que habiendo él de morir no quedase ella viva para ser puta de todos”. Fue decapitado y su cuerpo descuartizado.

Gonzalo de Zúñiga, en su Crónica. describe así su muerte:

“Le tiraron a un tiempo tres arcabuzazos, de los cuales le acertó el uno en un muslo, de que cayó de rodillas diciendo con un ánimo terrible: “No me habéis hecho nada”. Luego acudieron otros dos de los suyos propios y segundaron con otros arcabuzazos, con los cuales le dieron en el cuerpo, diciendo el tirano: “esta vez sí”. Seguir leyendo “LA CARTA DE LOPE DE AGUIRRE A FELIPE II”

LIBROS Y FANÁTICOS

quema pública de libros
Quema de libros en Beberplatz (Berlín), en 1933.

Dejad de prender fuego a pergaminos y papeles,

y mostrad vuestra ciencia para que se vea quién es el que sabe.

Y es que aunque queméis el papel
nunca quemaréis lo que contiene,
puesto que en mi interior lo llevo,
viaja siempre conmigo cuando cabalgo,
conmigo duerme cuando descanso,
y en mi tumba será enterrado luego.

Abu Muhammad Ali Ibn Hazm (994-1064)
(Traducción de José Miguel Puerta Vílchez)


Fanáticos y libros no se llevan bien, nunca se han llevado bien. Son como agua y aceite. La visión del mundo de un fanático es estrecha y mezquina; ve la vida con orejeras, en blanco y negro, y además borrosa. Su percepción es simple, esquemática, pautada; lo que se sale de esa pauta, la visión de la diversidad, les genera caos, inseguridad, indignación. Gusta de la certidumbre, la uniformidad, el dogma.

Muchos de ellos ya tiene su libro, el Libro, de cariz religioso o ideológico (aunque, muchas veces, sea difícil la separación de estos conceptos), que interpretan, de manera estricta, como el molde al que todo el mundo se tiene que adaptar, referencia absoluta, compendio de los mandamientos, los dogmas, las verdades absolutas sagradas, catecismo para adoctrinar. Todo lo que se oponga a lo allí dispuesto es malo y merecedor de destrucción. Timeo hominem unius libri. Sí, temamos al hombre de un solo libro.

Los libros, por contra, son diversidad fecunda, son muchas vidas, un universo de vidas multicolores, con infinidad de facetas. Ventanas abiertas a multitud de paisajes. Son dudas, preguntas, sugerencias, posibilidades… Los hay luminosos, libremente bellos, transgresores, abridores de caminos… Son el reflejo de la vida, porque el mundo, la vida, es así: variada, rica, abierta, multiforme…

Avanzamos por las ideas, avanzamos por la libertad de conciencia, por la transgresión, por el atrevimiento a pensar diferente, y de esta manera se abren campos, se ven posibilidades. Y los libros son como palomas mensajeras, cajitas de cristal contenedoras de pensamientos, de puñados de semillas… Seguir leyendo “LIBROS Y FANÁTICOS”