LO NIEGO TODO

Ella no advierte hasta qué punto es inclemente. Me espeta, en su fragor sorpresivo, que solo bebo, como, me hago algo de limpieza personal, alguna cosilla más en connivencia con ella, y que lo único que hago diferente de lo que podemos llamar tareas de mantenimiento, es leer autores muertos y rever la serie de 7 vidas.

Antes se quejaba, se está quejando, se volverá a quejar: no hablamos, no salimos, no vamos al cine, no cenamos fuera… Como un martillo pilón, empecinada, tesonera. ¡Ay, Dios, dame paciencia! 

No tiene tacto, es de las personas que piensan que siempre hay que decir toda la verdad, o sea, todo lo que ellas consideran verdad. No encuentra el término medio entre la sinceridad y la estupidez, entre el engaño y la crueldad. No se da cuenta de que ser consciente es sufrir. Se lo he dicho muchas veces, pero es una batalla perdida. Yo, por mi parte, no me quejo, pero es que no me respeta, no es tolerante, no me comprende, quiere hacer de mí un apéndice suyo, no admite mi independencia inofensiva… Seguir leyendo “LO NIEGO TODO”

TENERLO CLARO

 

 

Groucho Marx_preguntas y respuestas
Groucho Marx (1890-1977)

 

En eso tiene razón, lo tengo que reconocer: me cuesta ver claro algunas cosas, digamos las gruesas, las importantes. Las de esto está bien/mal, correcto/incorrecto, los valores, cosas así. Muchas veces me lío.

Las repercusiones de esta discapacidad mía son evidentes: por ejemplo, sin saber claro lo que está bien o mal, no se puede juzgar. No se puede decir: esta persona es así y la otra asá, o ese obra correcta o incorrectamente. Lo que no deja de ser una desventaja.

Ella, sin embargo, no tiene ese problema: esto es blanco, esto es negro. Así: segura, contundente, imperial. Y, claro, puede juzgar de forma inapelable (casi siempre de forma negativa, lamentablemente): esto está fatal, eso no es legal, aquello no es como debe ser maldición con el deber ser y el deber hacer!), te equivocas de medio a medio, fulanito es un x,  menganito no tiene principios…  Seguir leyendo “TENERLO CLARO”

NO ES POR ESO

 

Residencia ancianos

 

Que no aparezco por el blog, que no aparezco… Mil veces me lo ha dicho. Que me comprometí. Que, además, estoy más serio. Hablo menos aún. Me ve como decaído. Todavía más sensible. “Te sigue afectando cualquier cosilla, te ahogas en un vaso de agua”. (En fin, es ideal para animar)

Pero no es por lo que ella dice.

Nadie es de piedra. Todos tenemos altos y bajos. Yo no tengo el encefalograma plano. Ni el electrocardiograma. Y ahora lo mismo estoy en una fase bajilla. (Nada de bipolar, ¿eh?). Aunque ya lleve algún tiempo algo mustio, está claro que esto es transitorio. Estoy seguro. ¿No?

Pero no es por lo de la residencia, como ella dice. Se ha empecinado en que estoy como metido en un pozo desde lo de la residencia.

Lo mejor es contarlo para que el personal saque sus conclusiones. El otro día acompañamos a una amiga a la residencia para personas mayores donde tiene a su madre. Yo no había visitado ninguna. Pero sabía que son lugares donde los mayores, voluntariamente, viven felices, con sus necesidades cubiertas, a salvo del ajetreo mundanal. Como debe ser, tras los servicios prestados a la sociedad. (“Como siempre, estás en el limbo”. No deja pasar oportunidad).

Es un edifico amplio, con un extenso jardín. Los pasillos, las habitaciones y todas las dependencias, cuidados y limpios. La señora estaba en el ala de las más mayores, junto con otras mujeres.

Nos dijeron que, en ese momento, todas estaban en el salón, a la espera del almuerzo. Cuando entramos, había como quince ancianas. Todas sentadas, unas en sillones, otras en sillas de ruedas. La tele estaba puesta, pero nadie parecía mirarla ni escucharla. Unas dormitaban. Otras miraban no sé dónde. Alguna nos observó cuando entramos. Seguir leyendo “NO ES POR ESO”

¡ME VAN A OÍR!

 

“¡Me van a oír! ¡Vaya que si me van a oír!” Resulta que había mandado  “¡Inconcebible!, ¡A quien se le diga no se lo cree!” por correos a su hermano un paquete  “Si lo han perdido, me van a oír, les meto una denuncia…, los empapelo!“ con un documento importante y “¡Me dijeron que dos días, y después de una semana no ha llegado!” … y eso.

Cuando se pone guerrera está olímpica, justiciera. Ni Zeus, rayos en mano y con un enfado monumental. 

Yo, por mitigar la cosa: “Tienes razón, pero tranquilízate. Yo…”

“!No, tú no vas a ir a la oficina de correos, que te conozco! No sirves para protestar, ni te sale la voz.”

“Yo solo quería decir…”

“¡Que no! Te tomarían el pelo y seguro que terminarías dándoles las gracias y felicitándolos. Voy yo, ¡me van a oír!” Seguir leyendo “¡ME VAN A OÍR!”

MÓVIL NUEVO

 

Mándame un whatsapp
Whatsapps, comunicación completa.

 

Me va a regalar uno. Se acerca mi cumpleaños. Ya percibo las señales de que me va a regalar uno. Ha empezado a decirme cosas como que el móvil que tengo tiene sobre cuatro años, antediluviano como quien dice. Que no tiene ni WhatsApp, cosa verdaderamente increíble a estas alturas (es cierto, no había caído: ¡cómo he podido sobrevivir sin WhatsApp!). Y no sé qué de cambiar a la tarifa plana.

También que no se puede ser un analfabeto tecnológico. Y que estos instrumentos más modernos me ayudarían a que me comunique más, que me comunico poco. Que abra mi mente. Y más cosas interesantes, que ahora no recuerdo.

Yo todo esto lo voy entendiendo, todo este cariñoso bombardeo me afecta (bueno, yo dejo que me afecte). Es cierto, no se puede quedar uno atrás, tiene que evolucionar con los tiempos. Además, hoy esos aparatitos son increíbles, tienen de todo. Pensándolo bien, si tuviera un móvil más completo, se me abrirían muchos campos. Seguir leyendo “MÓVIL NUEVO”

UNA DUDA TERRIBLE

 

Yo siempre he creído que eso se heredaba. Que era genético, irreversible. De hecho, yo lo heredé de mi padre. Y era muy feliz. Tenías tu identidad, sabías quien eras, quien era tu gente. 

Y ahora tengo un problema. Serio. Una duda terrible. No me deja dormir, lo pienso y siento como un desasosiego, una desazón, un desarraigo.  

Cuando se lo dije a ella, en vez de preocuparse, le entró un ataque de risa. Entre hipido e hipido me dijo que por qué no iba a un psicólogo, ya que mi problema podía afectar aún más a mi autoestima. 

¡A un psicólogo! ¡Ni soñando! Como si yo estuviera un problema mental. No la culpo. Es mujer. No puede entender lo que me pasa. Seguir leyendo “UNA DUDA TERRIBLE”

HABLAR O CALLAR

 

HEMINGWAY_hablar y callar
Ernest Hemingway

 

Me dice que hablo poco. Que la mayoría de las veces, cuando estamos con gente, me quedo como un pasmarote, no intervengo… Otras veces parece que estoy “de viaje” y me tiene que dar con la rodilla para que atienda a la persona que me habla.

Parece que no me conoce. Uno es de pocas palabras porque tiene una intensa vida interior. Uno es más de dentro que de fuera. Pero no me acepta como soy, no respeta mi ser, me quiere cambiar.

Y, como no es la primera vez que me lo dice, acudo a la autoridad del refranero y le largo la retahíla que me he aprendido de memoria: ´Di tu secreto a tu amigo y serás siempre su cautivo´, ´Del escuchar viene la  sabiduría y del hablar el arrepentimiento´, ´Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla´, ´Tenemos dos orejas y una boca justamente para escuchar más y hablar menos´, etc., etcAdemás, es verdad, desde la antigüedad no debe haber un sabio que no haya alabado las bondades del callar, ¿verdad?. ¿O no? Seguir leyendo “HABLAR O CALLAR”