LOS DIFERENTES

Si supiera algo que me fuese útil, pero que fuese perjudicial a mi familia, lo desterraría de mi espíritu; si supiera algo útil para mi familia pero que no lo fuese para mi patria, intentaría olvidarlo; si supiese algo útil para mi patria pero que fuese perjudicial para Europa, o bien fuese útil para Europa y perjudicial para el género humano, lo consideraría un crimen y jamás lo revelaría, pues soy humano por naturaleza, y  francés sólo por casualidad.

EL ESPÍRITU DE LAS LEYES.
Charles Louis de Secondat, Barón de Montesquieu (1689-1755)

 

Tienen conciencia y convicción de ser distintos, diferentes. Y les preocupa subrayar esa diferencia, casi siempre positiva, y casi siempre en contraposición a otros (No es de los nuestros…, Nosotros no somos así…).  Como si haber nacido en un sitio u otro hiciera a los hombres esencialmente diferentes. 

Identidad es para algunos de ellos un concepto sagrado, una parte constitutiva de su ser más íntimo. Son de su grupo abstracto y de su lugar antes que hombres, como si formaran parte del paisaje o estuvieran enraizados en esa tierra sacra. Hasta tal punto se olvidan que son hombres iguales a otros hombres, que cualquier valor humano debe postergarse ante la venerada identidad, cualquier medio, incluso la violencia más extrema, es permisible.  Seguir leyendo “LOS DIFERENTES”